El punto de partida

Llega un momento en la vida en que por diversos motivos eliges tomar una decisión que cambiará tu vida: la decisión de emprender un negocio. Quizás te levantaste una mañana y al mirarte frente al espejo te encontraste a una mujer insatisfecha con lo que realiza en el trabajo diario; tal vez llevabas varias noches de insomnio con algo que te inquietaba hasta que descubriste que debes independizarte económicamente; quizás la necesidad de incrementar tus ingresos te llevó a esta encrucijada; tal vez fue un divorcio o la pérdida de tu empleo; quizás o tal vez podrían convertirse en todo un libro. Sin embargo, no importando por lo pronto hablar de los motivos, sino de la importante decisión que acabas de tomar, tienes que empezar a pisar fuerte, segura del camino que vas a tomar porque como decía Séneca “ningún viento es favorable para quien no sabe a dónde va” y yo agrego: ni tampoco para quien no sabe cuándo y cómo izar o arriar las velas para aprovechar los vientos.

Ya que has decidido convertirte en empresaria, tienes que saber en qué negocio incursionarás. En el mejor de los casos, quizás tengas la idea y, en el peor no sepas ni por dónde empezar. Trataré en este artículo la introducción al segundo punto ya que del primero hablaré en otra ocasión, cuando haya orientado un poco a quienes quieren ingresar en el mundo empresarial pero no saben qué hacer; me refiero a aquellas mujeres que tienen mil ideas que rondan en su cabeza y ninguna a la vez. Si eres de las que están en esta situación, no te preocupes, la mayoría ha empezado así y ha logrado subir en la escalera del éxito. La clave está en generar una buena idea, que sea creativa e innovadora, pero antes, tendrás que trabajar en ti misma para lograrlo.

Lo planteo así porque primeramente requieres realizar el proceso de autoconocimiento, es decir, que reflexiones acerca de quién eres, qué te motiva, cuáles son tus valores, cuál es tu autoimagen (la percepción que tienes de ti misma), qué tan elevada tienes tu autoestima, hacia dónde quieres ir y cuáles son tus competencias y habilidades para lograr tus objetivos. Kim Kiyosaky (2012) afirma que para perseguir tus sueños necesitas dar todo de ti: cuerpo, mente, pensamientos, emociones y espíritu, Esther Vega (2013) asegura que, si tú estás bien tu negocio irá bien. Dicho esto, te pregunto estimada amiga: ¿Cómo vas a generar una idea creativa e innovadora para tu negocio si antes no te conoces y no sabes a dónde vas?

En este sentido, lo primero que necesitas hacer es comprometerte contigo misma a hacer de tu sueño una realidad, para ello necesitas invertir tiempo en prepararte y enfocarte al cien por ciento en la creación de un plan de acción para lanzarte al mundo de los negocios con mayores probabilidades de éxito. Recuerda, del compromiso que hagas y de tu constancia para cumplirlo, depende el éxito de tu negocio.

Para saber a dónde vas, tómate un tiempo para reflexionar y responder honestamente a estas cuatro preguntas:

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Son preguntas sencillas, pero a veces resulta complicado responderlas y requieres concentrarte en ello. Si lo que quieres es emprender un negocio, hay que saber en qué negocio estarás, por lo que necesitas cuestionarte ¿En qué te consideras experta? Tal vez seas buena en el jardín plantando flores, especias y frutos, decorando la casa, dibujando y/o pintando cuadros, haciendo manualidades, arreglando carros, administrando, promoviendo, organizando eventos, escribiendo libros, comunicándote con la gente, cantando, entre muchas otras cosas más, haz una lista. En seguida, pregúntale a quienes te conocen, en qué creen ellos que eres una experta y haz una lista de lo que te dicen, puede que al darte su punto de vista encuentres otra perspectiva que te agrade más y en la cual no habías reparado. Ahora, revisa ambas listas y ordena de mayor a menor: ¿qué te apasiona y te entusiasma más? Es muy importante que consideres este punto en tu decisión ya que una emprendedora trabaja de 12 a 14 horas en promedio y el trabajo hay que disfrutarlo, vivirlo, amarlo. Por último, ¿puedes hacer dinero con eso que te apasiona y te entusiasma? Analiza tus respuestas, ellas te darán la pauta a seguir para generar una idea creativa de negocio, lo cual significa emprender de manera diferente para lograr resultados positivos (Eduardo Kastika, 1999), o como dice Fernando Trías Bes: “Emprender es construir una mirada genuina sobre una idea cualquiera”.

Ya que te has decidido en lo que quieres hacer y tienes bien claras las razones hay que pensar en el cómo lograrlo y lo que tienes que hacer para lograrlo, es decir, elaborar tu plan de acción, del cual te hablaré en otra ocasión. Por lo pronto, te digo que no dejes que tus retos te intimiden, prepárate para afrontarlos, mantén una actitud positiva y tendrás éxito.

Patricia Patrón Cota
Estudiante de Doctorado en Ciencias Sociales: Desarrollo Sustentable y Globalización
Universidad Autónoma de Baja California Sur
La Paz, B.C.S., México

patpatcota@gmail.com

 

 

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